San Dionisio honrará la memoria del beato Manuel Jiménez Salado
El próximo día 30.
Nos llama Monseñor Repetto, párroco de San Dionisio, para contarnos que la parroquia del Patrón de la ciudad acogerá el próximo día 30 de julio, una misa en memoria del beato mártir Manuel Jiménez Salado, al cumplirse el aniversario de su fusilamiento, acontecido el 30 de julio de 1936, en un desvío de la catalana carretera de Calafell.
La eucaristía tendrá lugar a las siete y media de la tarde, oficiada por el propio párroco, y servirá de homenaje a la memoria de este jerezano, y Hermano de San Juan de Dios, quien perdió la vida por su condición de religioso en los albores de la Guerra Civil Española.
Breve biografía del Hermano Manuel Jiménez Salado.
Nació en el barrio de San Miguel el 29 de octubre de 1907, sexto de los ocho hijos que tuvo el matrimonio formado por don Miguel B. Jiménez Daza y doña María de los Ángeles Salado González, familia modesta y trabajadora a la que le corría por las venas sangre flamenca.
Desde niño se le observó inclinación por la vida religiosa; de párvulo comenzó en las Hijas de la Caridad de las Puertas de Sol, estudiando posteriormente en las clases nocturnas del colegio del Sagrado Corazón de los Hermanos de las Escuelas Cristianas. Hizo la primera Comunión en 1915 en la iglesia de San Miguel, donde también consta que fue confirmado.
Los primeros trabajos que se le reconocen fueron como recadero y mayordomo de la familia González Villar, que vivían en la calle Corredera 35, familia que colaboró en su formación humana y religiosa.
En el año 1929, fue llamado a filas, comenzando el servicio militar en Cádiz, licenciándose en Madrid.
De regreso a Jerez, conoció la obra de los Hermanos de San Juan de Dios, quienes lo invitan a visitar el hoy Hospital de San Juan Grande. Así, en 1930 solicita su admisión en la Orden, la que se acepta, teniendo que trasladarse a Cienpozuelos, ingresando como Postulando.
Tras un tiempo de dudas, con regreso incluido a Jerez, en 1935, ya seguro de lo que quería, tomó la decisión irrevocable de volver a la Orden, en la que es admitido y trasladado a la casa de formación de San Baudilio en Calafell provincia de Barcelona, residencia de enfermos mentales, donde el 7 de diciembre de 1935, toma oficialmente el hábito para siempre.
En julio de 1936, y en medio del tenso ambiente sociopolítico de la época, corriendo el día 30 del mes en curso, se presentaron unos milicianos en el Sanatorio requisándo los pasaportes y el dinero que habían reunido para un supuesto viaje por seguridad a Francia a todos los religiosos, y montándolos en un camión, los sacaron tras una curva en dirección a Calafell, donde fueron fusilados.
Al darse cuenta nuestro paisano del desenlace, comenzó a proferir vivas a Cristo Rey y a Jesús Sacramentado, por lo que los milicianos le dispararon sin piedad, cayendo al suelo con el cráneo acribillado.
El hermano Manuel Jiménez Salado fue declarado mártir el 14 de mayo de 1991 y beatificado el 25 de junio de 1992 por Su Santidad el Papa Juan Pablo II, en la plaza de San Pedro en Roma, ante una fervorosa multitud, entre los que se encontraban un buen número de jerezanos que habían viajado ex profeso para presenciar tan magno acontecimiento.