Herido muy grave Arturo Macías y Puerta Grande para Oliva Soto
Por José Antonio Jiménez.
Con el patrocinio de PANISOL, crónica del festejo de ayer en la Plaza de Toros de El Puerto de Santa María:
FICHA DEL FESTEJO
Plaza de toros de El Puerto de STª María.
25 de julio de 2010.
3ª de abono de la Temporada de Verano.
Un cuarto de entrada.
Toros de Buenavista: muy bien presentados y de juego desigual. 1º, 4º Y 5º desrazados. 2º Manso. 3º y 6º bravos.
Juan José Padilla (salmón y azabache): saludos y silencio.
Arturo Macías (blanco y azabache): saludos tras aviso y oreja que recogió la cuadrilla.
Oliva Soto (rosa y oro): saludos tras aviso y dos orejas.
Saludó montera en mano, Armando, de la cuadrilla de Arturo Macías.
Parte facultativo: El matador de toros Arturo Macías presenta un cuadro torácico en distintas partes del cuerpo, precisa anestesia general y se le exploran dos heridas en la cara lateral del hemitórax derecho, que se comunican entre ellas, con un trayecto que atraviesa la pared torácica y le produce un neumotórax. Se le deja un tubo de Neratón en el hemitórax derecho, se le explora por parte del anestesista y se comprueba la reexpansión del pulmón derecho. Pronóstico muy grave. Trasladado en UVI al Hospital Virgen del Rocío. Firmado por el Doctor Mendoza.
LA CRÓNICA
La emoción volvió al Puerto. Por fin hubo una corrida seria con trapÍo de verdad y con toros que pedían el carnet a los profesionales que se ponían delante. Tarde para aficionados pues los toros pusieron la emoción y la terna dió la cara. Hubo Puerta Grande para Oliva Soto y enfermería para Arturo Macías que sufrió un cornalón espeluznante. El diestro mexicano tiene la escuela de Antonio Corbacho y el resultado es la línea tomasista con la quietud y estoicismo por bandera. Sus actuaciones en España se cuentan por cornadas pero mucho ojo con el mexicano que viene a ser alguien en la piel del toro. El percance llegó cuando entró a matar al quinto saliendo prendido por las astas y zarandeado de forma trágica. Espeluznante, dantesca la imagen. El torero cayó casi en el centro del ruedo tras ser corneado por el costado derecho y su imagen inerte nos hizo temer lo peor. Las noticias no tardaron en llegar de la enfermería donde fue intervenido por Julio Mendoza y todo apuntaba a cornada muy grave.
Macías dejó sus credenciales con un quite por chicuelinas de infarto ante su primero. Brindó la faena a "El Canijo", del grupo musical Los Delincuentes, que ha dedicado una canción a su subalterno Armando. Y llegó la hora de los toreros como dice la canción y bien que demostró Macías que viene con las cosas muy claras. Al torear de muleta tuvo el mérito de aguantar y llevar cosido al astado que se rajó a las primeras de cambio. Mano baja y mucho temple fueron los argumentos para ejecutar varias tandas de buen trazo. Luego en los despoblados terrenos de sol no estuvo acertado con la espada. Ante el quinto también hizo un ajustado quite por chicuelinas. El toro de Buenavista no tuvo boyantía restando importancia a la faena. No se desplazaba lo necesario resultando la faena con poca historia. Pero, como hasta el rabo todo es toro, llegó la cornada en el último instante cuando la espada entró el torero resultó cogido de muy mala manera.
También hay que apuntar en la agenda de promesas a Oliva Soto, que ya en Sevilla dejó un grato sabor al estar a punto de abrir la Puerta del Principe. Dejó el capote de paseo con la imagen del Señor de la Salud y el torero calé dejó el mismo gusto en el albero que el andar por Campana del Cristo de los Gitanos. Fino y elegante con gotas aflamencadas en todo lo que hizo. Sus verónicas tienen guiños de Cagancho y Curro Puya. A sus dos toros los lanceó con verónicas de enjundia. Tiene Oliva Soto el sello inconfundible del toreo sevillano, aunque si es verdad que son latentes sus carencias propias de un torero por hacer. El primer toro fue enrrazado y había que estar firme con él. Por el derecho ligó tandas ajustadas con falta de temple en algunos pasajes. Pinceladas de arte para cerrar destellos de cartel. Ante el que cerró plaza si llegó a templar más con muletazos hondos y sentidos. Brindó el toro al maestro de las ondas, Carlos Herrera, para luego dejar de nuevo su buena impronta. La faena tuvo importancia por la seriedad del toro y el joven de Camas estuvo a la altura. Mató de estocada caida pero las dos orejas le valieron para abrir la puerta grande.
Juan José Padilla tuvo el peor lote. Sus dos toros fueron desrrazados y carentes de emoción. El Ciclón protagonizó dos tercios de banderillas pletóricos con el par del violín incluido. Pero ante el que abrió plaza no pudo levantar el ambiente pues no habiía transmisión en las embestidas. Ante el cuarto más de los mismo. El jerezano lo puso todo de su parte pero no tuvo material.
En definitva tarde emociones fuertes con tensión en todos los tercios. Al salir todos preguntaban por el diestro mexicano y María Mendoza, delegada de prensa, nos infomó que era trasladado a Jerez. La U.C.I movil se abría paso por la calle Valdés mientras Oliva Soto cruzaba el umbral de la puerta grande. Cara y cruz de la Fiesta.
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