Ea. Pues otra vez comenzó el lío.
Comenzó de nuevo esa historia de cada año de ir al parque que el alcalde Julio nos regaló al final de la Huerta del Paseo de Capuchinos, mientras nos gastamos ¡seis euros! en una tortilla de papas mucho peor que la que nos hacen en casa, o pagamos una copita de vino en vaso de plástico, como si estuviésemos almorzando en el mejor restaurante de París.
Así somos. Ya lo dijo Pemán, que como buen gaditano tenía su mijita de guasa, aunque sea una guasa que por aquí no entendemos, lo que nos hace creer que Pemán lo dijo porque nos quería...
Ayer se alumbró la Feria, y a partir de ahora toca quererse y darse besos, y vestirse de comunión para ir al albero, y quedar con amigos a los que se aprecia, y también con otros a los que no se aprecia nada...
En fin, que buena Feria a todos... ...y no gasten mucho.
