Asunto este espinoso como pocos en el ámbito cofrade, es la típica cuestión sobre la que cada uno tiene su propia opinión y sus razones particulares.
Como es de general conocimiento, la carrera oficial original se iniciaba en la denominada “rotonda” en la confluencia de calles Bizcocheros, Larga y Honda, y terminaba en Catedral, accediendo a ella por calles Consistorio, José Luis Díez y Cruces, permaneciendo así desde 1939 hasta 2001, salvo dos pequeños paréntesis; el primero entre 1957-59 en el que se trasladó su comienzo a la encrucijada de la Puerta de Sevilla con la Alameda Cristina, y aún entonces, con la salvedad de que no afectaba a las hermandades de la “madrugá” que siguieron con el primitivo recorrido, y el segundo en los años 1980 a 90, debido a la restauración del Palacio Consistorial, pasándose de entrar por Angostillo en Plaza de la Asunción, a hacerlo a través de la actualmente denominada calle Padre Luis Bellido.
Pero no es hasta 2001 cuando se acomete la primera remodelación/ampliación definitiva y general de la misma, trasladando su comienzo a la Alameda Cristina, frente a la fachada lateral de la Iglesia del Santo Domingo.
Desde entonces se han sucedido numerosas modificaciones; 2003, 2005, 2007, 2008, 2013, 2014, 2021. Si las analizamos objetivamente, todas se han venido a substanciar, en adelantar el punto de inicio del recorrido, aumentar su longitud, incrementar el número de palcos, adelantar la hora de llegada del primer cortejo al punto de partida y retrasar la de llegada del último a la Catedral.
De aquí se deducen una serie de consecuencias; necesidad de tener que hacer la salida para la estación de penitencia mucho más temprano, sobre todo para las primeras corporaciones del día, generar un plano de corte muy largo en el entramado urbanístico de la ciudad que obliga a establecer engorrosos pasos de peatones de un lado a otro, incrementar el tiempo de recorrido de la misma con llegada muy tardía de los cortejos a su tramo final, lo que deja desasistidos de público los palcos y sillas del mismo, así como incremento considerable de los retrasos que se acumulan a lo largo del día perjudicando a las últimas hermandades.
En mi opinión, se hace necesario replantear la carrera oficial estructuralmente en todo su conjunto, en base a criterios objetivos deducidos de los malos resultados obtenidos.
Analizando pues las consecuencias antes referidas, los criterios de una remodelación estructural de la carrera oficial deberán pasar; primero por retranquear el punto de inicio de la misma todo lo posible en dirección a lo que se denominó la “rotonda”, acortando por tanto la longitud del trazado, lo que reduciría la necesidad de pasos de peatones así como de retrasos en el recorrido, y en segundo lugar, adelantar todo lo posible la llegada de los cortejos al tramo final de la misma, para facilitar la asistencia de público al mismo. Las primeras hermandades del día podrían así retrasar algo su salida procesional, al ser el punto de inicio más cercano y el recorrido menor, aunque siempre considerando no retrasar demasiado la llegada al final de la misma.
Entonces, ¿y los palcos?, no quedaría otra alternativa que reubicarlos, y ¿con que posibilidades contamos?, entiendo que varias; ajustando el ancho del paso por calle larga peatonal, se podrían poner dos filas en varios tramos de la misma, también modificar el recorrido al paso por Plaza del Arenal permitiría ampliar la tribuna allí existente y, a su vez, al llegar más temprano los cortejos al tramo final, desde Plaza Asunción hasta el Arroyo diseñar tribunas de palcos a un lado y otro a varios niveles, lo ideal hasta calle Cruces volviendo al primitivo acceso a la Catedral.
La alegación de repercusión en la visibilidad del público sin asiento, no la veo con fundamento, primero porque apenas hay público detrás de los palcos en calle larga, segundo porque no serían dos filas en toda la extensión y tercero porque en las zonas donde hay dos filas actualmente, he comprobado que no se pierde la visibilidad. La otra alegación, el centro de salud de José Luis Díez, realmente sólo se vería afectado en el horario de carrera oficial, que corresponde solo a asistencia de urgencias, las cuales tienen otros puntos de atención incluyendo el propio hospital.
