El Vaticano ha dado otro paso decisivo en uno de los debates clave del siglo XXI. En una medida que confirma la creciente atención del Papa León XIV a la inteligencia artificial, la Santa Sede anunció la creación de una nueva comisión interdicasterial dedicada específicamente a las oportunidades, los riesgos y las implicaciones éticas que plantean las tecnologías de IA.
La iniciativa, aprobada formalmente mediante un rescripto publicado el 16 de mayo, refleja la convicción del Papa de que la inteligencia artificial no es meramente una cuestión técnica para ingenieros o gobiernos, sino un profundo desafío antropológico capaz de transformar el trabajo, la comunicación, la cultura, la política e incluso la propia comprensión que la humanidad tiene de sí misma.
Este nuevo organismo se creó a petición del Cardenal Michael Czerny, prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, tras una audiencia con el Papa León XIV el 3 de mayo. Según el documento vaticano, la comisión responde a tres realidades urgentes: el extraordinario crecimiento de la IA en las últimas décadas, la reciente aceleración de su uso global y la preocupación por sus efectos tanto en el individuo como en la sociedad en su conjunto.
