Sucedió ayer en la Sala Compañía, que la Exaltación Eucarística organizada en la antesala del Corpus en Jerez, intentó, creemos que con algún éxito, comenzar una nueva andadura de la mano de la Hermandad Sacramental de Santiago, hermandad a la que el Consejo de Pedro Pérez ha autorizado a organizar este evento de ahora en adelante.Y comentamos lo del éxito de la cita, ya que después del fiasco de 2011, con tan sólo una veintena de personas en la Merced, el algo más de medio lleno del recinto, pudo significar un relanzamiento, que además vino avalado por la exposición elegante y sincera que puso en liza José Vegazo Mures, exaltador designado para la ocasión.La suya fue una exposición que debió bregar en todo momento con la 'falta de costubre eucarística' que desgraciadamente vivimos en Jerez en la actualidad, y para ello usó todos los recursos posibles, sosteniéndolos en una oratoria sencilla y sin historias, en la que mezcló versos y prosas, hasta conformar un conjunto que gustó y mucho, al respetable.
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Habló de la Virgen de la Encarnación, como primer Sagrario del mundo, y habló también del Cáliz del Señor de la Cena, y habló de las intimidades confesadas ante el Santísimo por parte de quien vive refugiado en la angustia, y habló clara y directamente de cómo esta ciudad no está a la altura de lo que la celebración del Corpus requiere, y en este sentido, no dudó en señalar en primera persona al Cabildo Catedral, y al distinto criterio organizativo que en los últimos muchos años ha terminado por marear a todo el mundo, por los continuos vaivenes de la celebración.En este último apartado, no hizo sino expresar lo que casi todo el mundo en Jerez piensa, por lo que la respuesta de la sala fue casi unánime, si bien, hemos de lamentar que no todo el mundo supiera estar a la altura del acto, protagonizando un airado desplante al protagonista del acto, nada más finalizar el mismo. Descuerdos sí. Pero falta de elegancia, no. Eso nunca lo aprobamos.
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Por lo demás, buen resultado en líneas generales de esta Exaltación de la Eucaristía, que abrió de manera oficiosa los actos previos al Corpus del próximo domingo, si bien tampoco creemos que vaya a haber muchos actos más en la antesala de una celebración, que nos da mucho la impresión que va a pasar otra vez sin pena ni gloria por la ciudad.Y la verdad es que esta falta de gloria, provoca pena. Mucha pena...