Dos momentos hermosos al amparo de la noche. Dos referencias en torno a la Virgen. Dos estampas maravillosas. La primera de ellas en El Rocío. A la llegada de la Hermandad Matriz de Almonte. Pueblo. Raza. Orgullo. Elegancia y tradición.
La otra en Marismillas. Junto a la capilla del Palacio que la Hermandad del Rocío visita muy de vez en vez. Allí se rezó un Rosario muy especial, que conmemoró los 50 años del primer camino con una carreta por el Coto.
Dos almas unidas por un lazo invisible. Las dos unidas por la noche mágica del Rocío...

