La Hermandad del Cristo de la Viga, vivió este domingo, a la manera tradicional, el solemne Vía Crucis que cada año sirve de cierre a la ceremonia de besapiés del crucificado catedralicio.
Una cita que comenzó a las ocho de la tarde, y que a través de las naves de la Catedral, permitió el rezo de las catorce estaciones del acto penitencial, dirigidas por el el mayordomo del templo y director espiritual de la corporación, don Manuel Lozano.
