Escribí ayer y días atras, que somos el último consumidor de todo esto, y que somos los únicos capaces de enmendar lo que mal viene programado desde las altas instancias. Algo así ocurrió en la Plaza Plateros, donde un hostelero, al ver que nadie de la limpieza había caído que por allí pasarían los nazarenos descalzos del Santo Crucifijo, cogió su cepillo, e intentó dejar lo más decente posible, el piso por donde tenía que pasar la cofradía.
Es sin duda, la historia que se encuentra en las antípodas de lo ocurrido el otro día en la Clemencia, pero claro, eso no vende en redes sociales. Sólo los compañeros de Diario de Jerez, y la propia cofradía, dieron bola al maravilloso gesto de aquel hombre, que se encargó con su cepillo de ganarse el cariño de toda un cofradía, la que escribió en su cuenta de twitter lo siguiente; "Gracias, que el Santo Crucifijo te guarde como tu guardaste de nuestros hermanos."