LUCES DE ESTRENO
Cuando la luz del Domingo de Ramos coloree de sonrisas los calendarios de la espera, a las puertas de los nervios se descorrerán los cerrojos de las ilusiones, dando inicio de esta forma a la semana más bonita del año.
Y comenzará con un Cristo lasaliano subido a lomos de un borrico sorteando palmas por la Por-Vera para acabar durmiendo la nana eterna de la muerte sobre los brazos de su Madre allá por las sombras del barrio de San Miguel al caer la noche.
Al sortear el Arco del Arroyo irá oteando el cielo buscando el perdón de su Evangelio; entre túnicas blancas sentirá el desprecio de Herodes que al llegar a Tornería se acercará al capataz para pedirle que le deje el antojo de una chicotá, y sentirá -entre galeones de promesas-, cada espina clavada sobre su sien cuando la calle Bizcocheros sea un remanso de Paz y de Aflicciones.
Domingo de Ramos. Pasa, te estábamos esperando. Te has hecho de rogar, pero cuanta falta nos hacías..
