Se llama José Carlos Gutiérrez Romero. Es jerezano y artista. Por los cuatro costados. En múltiples facetas. Es músico también. Es el ama de la Merced. Es cofrade de la Yedra y del Transporte, entre otras cofradías... y es vestidor de imágenes, a las que atavía con maestría y delicadeza, siguiendo la estela de los grandes vestidores de Jerez.
Es sobrino del siempre recordado Carlos Otero. Tío Carlos. Con él y de él aprendió el oficio de los encajes y las blondas. Con otros grandes como Fernando Barea, perfeccionó sus técnicas. Lo hizo de arte... y con arte. Y hoy por hoy es uno de los mejores. A las pruebas nos remitimos.
Además, es buen tío. Muy buen tío. Incompatible con los medios de comunicación. No le gusta ser el foco y casi nunca lo es. Sabe esconderse, como los buenos centrocampistas antiguos. Un grande.
Y desde este pasado domingo, día de San Juan de la Cruz, es el nuevo vestidor de la Esperanza Macarena. No hay más preguntas, señoría.
¡Enhorabuena, amigo!
