Sucedió durante la pasada Madrugada del pasado Viernes Santo. La Hermandad del Santo Crucifijo se disponía a transitar por la Plaza Plateros, cuando alguien advirtió que la misma se encontraba llena de basura, instantes antes tan solo de que llegara la Cruz de Guía. Así que sin pensárselo dos veces, cogió su escoba, ya que trabaja en uno de los establecimientos allí ubicados y barrió todo el recorrido por el que debía de pasar la cofradía.
Su nombre es J. Antonio Morilla Sánchez, y hace unos días recibió el agradecimiento de la hermandad, un reconocimiento totalmente justo, y al que desde estas líneas nos sumamos. Enhorabuena.