El verano y los viajes por cualquier rincón del mundo, son dos realidades que van de la mano y que en muchas ocasiones nos deparan sorpresas que tienen mucho que ver con nuestro mundo cofrade. En este caso, la imagen es de nuestro compañero Miguel Guerrero, quien en un viaje reciente encontró esta curiosidad que nunca habíamos visto hasta ahora.
Se trata de un buzon, no de un limosnero, como bien reza la propia pieza, que se convierte en punto de atención para los cofrades, en este caso de Salamanca, quienes pueden aportar sus ideas y sugerencias tan solo echando su carta. Algo sin duda de lo más curioso.
