Como en los últimos años, el pasado sábado, y gracias otra vez a la iniciativa de los hermanos costaleros de la Hermandad de Cristo Rey, denominada 'Costalero, apóstol de esa Estrella', tuvo lugar otra vez uno de esos actos que merecen muy mucho la pena durante la Cuaresma.
Y es que los costaleros volvieron a desplazarse hasta la Residencia de Ancianas del Convento de Santa Ángela de la Cruz, para acompañarlas y estar con ellas, en la víspera del besamanos a la dolorosa de la Escuela de San José. Una 'chicotá' que este año resultó diferente a causa de las inclemencias del temporal, pero que igualmente resultó absolutamente íntima y preciosa.
¡Enhorabuena!

