No salen las cuentas... que diría un contable...
No puede ser que el Pleno se reuna más que el del Tribunal Constitucional...
Que agosto sea inhábil judicialmente, salvo excepciones, y aquí estemos dando matraca.
Que la Unión de Hermandades parezca más importante que el Consejo de Estado...
Todo esto pasa por el síndrome del ombligo del mundo...
Iros a la playa, viajad, leed buenos libros... y desaparecerá el sarpullido de la importancia desmedida, que no es más que estar muy aburrido, cuando menos... que de lo otro también habrá...
¡Seguro!