Vaya por delante nuestra felicitación al Consejo por la organización del 'Besamanos Magno', y a las hermandades que se implicaron, por el éxito de una cita que a ratos llenó Jerez, y también nuestros templos.
Pero vaya también nuestra crítica a quien se tomó todo esto como una gymkana, o si lo prefieren, como una exposición cofradiera con las imágenes titulares como principal y único reclamo.
A los templos hay que entrar con respeto y con sentido de dónde se está, y este fin de semana, hubo muchos que se tomaron el 'Besamanos Magno' justamente al contrario de como se ideó, esto es, rindiendo homenaje a María Inmaculada.