Pues sí.
Según nos confirmaron fuentes de la Hermandad del Prendimiento este mismo miércoles por la noche, el 'apagón' del azulejo del Prendimiento se debía a una avería que hasta estos días no ha podido ser resuelta.
Así que una vez recuperado el fluido eléctrico, los dos faroles que escoltan al Señor en su mágico enclave de Santiago, han podido volver a brillar como apareciamos en la imagen.
Bien.
